En 2007, Dolores Ramos se unió a Aprendamos Family of Services como Especialista en Facturación, un puesto que sigue ocupando hoy con orgullo y dedicación. A lo largo de los años, su trayectoria en Aprendamos ha sido todo menos rutinaria. A principios de su carrera, amplió su impacto más allá de la oficina al convertirse en instructora de masaje infantil, dedicando tiempo práctico con las familias antes de regresar a tiempo completo a la facturación.
Reflexionando sobre los primeros días, Dolores los describe como una época de descubrimiento. “Fue un momento muy divertido aprender de qué se trataban las terapias infantiles”, recuerda. “Ahora, 17 años después, sigo aprendiendo”. Esa sensación de crecimiento continuo y propósito es parte de lo que la ha mantenido comprometida con Aprendamos durante casi dos décadas.
A lo largo de su tiempo aquí, Dolores ha sido testigo de cómo Aprendamos evoluciona para satisfacer las crecientes y cambiantes necesidades de la comunidad. “Cuando Aprendamos comenzó, la necesidad era grande”, dice. “Pero ahora, con todas las cosas diferentes que les suceden a nuestras mamás, nuestros servicios son muy necesarios”. Ella cree que la capacitación y el apoyo continuos permiten a los miembros del equipo, como ella, crecer y mantenerse conectados a la misión de maneras significativas.
Una historia que se ha quedado con Dolores es de su tiempo enseñando masajes a bebés. Ella trabajó con una joven pareja cuyo hijo pequeño no estaba progresando como se esperaba. Después de un mes, recibieron un diagnóstico: Distrofia Muscular. “Con toda la ayuda de Aprendamos, él está muy bien”, comparte. “Todavía mantengo contacto con la familia”. Son esa conexión duradera y la capacidad de marcar la diferencia lo que hace que su trabajo sea tan significativo.
Cuando le preguntan por qué ha permanecido tantos años en Aprendamos, Dolores no duda: “Disfruto lo que hago y sigo aprendiendo”. También compartió una inmensa gratitud por su larga carrera en nuestra organización, afirmando: “Quisiera agradecerle a Dios y a Abel por brindarme esta oportunidad”. Agradecemos a Dolores por su increíble servicio, compasión y dedicación a lo largo de los años. Su impacto continúa sintiéndose en toda nuestra familia Aprendamos.