Emili Esparza nunca imaginó que un recuerdo de la infancia se convertiría algún día en la base del propósito de su vida. A los tres años, Emili se inscribió en terapia del habla, un servicio que ofrecía el programa de Intervención Temprana Aprendamos. Aunque no recuerda todos los detalles, este recuerdo siempre ha permanecido con ella: una amable mujer en su sala de juegos, guiándola suavemente mientras su madre observaba cerca. Ese momento simple y tierno se convirtió en un recuerdo central, uno que, sin saberlo, marcaría el rumbo de su futuro.
Hoy, Emili da un paso con confianza hacia la adultez, comenzando su penúltimo año de universidad en New Mexico State University, con especialización en Psicología y una especialización secundaria en Estudios de Comunicación. Al mismo tiempo, está retribuyendo a la misma comunidad que una vez la ayudó a formarla. En mayo, Emili comenzó su papel como Técnica de Comportamiento en Aprendamos, cerrando un ciclo de 17 años de la manera más significativa.
“He completado el círculo”, dice. “Lo que alguna vez fue un recuerdo lejano, ahora se ha convertido en mi realidad diaria. Poder servir a los niños y las familias de mi comunidad ha sido, a la vez, agridulce e increíblemente gratificante”.”
El viaje ha dejado una huella duradera en Emili, no solo profesional sino también personalmente. La atención y dedicación que recibió de niña la ayudaron a superar un impedimento del habla, permitiéndole no solo hablar con claridad sino también abrazar el don del bilingüismo. Es una transformación que ahora presencia en otros cada día: las sonrisas, los avances, la alegría del progreso.
“Hay algo increíblemente poderoso en ver a los niños alcanzar metas”, comparte Emili. “Me recuerda cuánto apoyo puede impactar la vida de alguien. Y ahora, puedo ser parte de ese impacto”.”
Ella atribuye todo el programa y el equipo del Mariposa Autism Service Center por hacer que su transición a este puesto sea tan especial. Desde Recursos Humanos hasta sus compañeros de trabajo directos, Emili describe el ambiente como uno lleno de aliento, calidez e inspiración genuina. “Cada persona que he conocido ha dejado una impresión duradera. Su integridad, compasión y apoyo me enorgullecen de ser parte de este equipo”.”
Mirando hacia el futuro, Emili ve a Aprendamos continuar creciendo al mantenerse fiel a sus valores fundamentales: servir con integridad, empatía y pasión por ayudar a los demás. Es esta cultura de cuidado lo que más le entusiasma sobre su futuro en Aprendamos.
“Trabajar aquí no es solo un empleo —dice—. Es una vocación. Puedo vivir mi sueño mientras retribuyo a un lugar que una vez me dio tanto”.“
Emili espera que su historia pueda servir de inspiración y esperanza para las familias de la comunidad. “Es un honor ser parte de esta organización. Quiero que otros sepan que buscar apoyo puede cambiar vidas, tal como cambió la mía”.”